Recopilación de paranoias que rondan por mi cabeza

 

Portafolio

Rebeldía

¿Rebelde?... Disfruto de la fuerza y la belleza de la juventud. No me preocupo por mi futuro, ahora estoy aprendiendo cuales son las cosas importantes en mi vida.


Es época de hacer locuras, de equivocarme, de caerme, levantarme y aprender. Mientras ignoro el reloj vivo al máximo cada uno de los segundos que se me brindan. A diario descubro que me quedan infinidad de sentimientos por experimentar, multitud de cosas por hacer por primera vez y quiero hacerlas, las hago. Tengo claro que soy un crío.


Soy consciente que me quedan muchos malos momentos por vivir, hay que seguir aunque te ahoguen sentimientos y pesadillas. Claro que me afectan los golpes, pero siempre intento sacar una lectura positiva de las cosas, aunque a veces...


Soy mucho más sentimental de lo que parece, escondo demasiados sueños e ilusiones como para poder dormir. Quiero cambiar el mundo, es algo que todos los jóvenes deberían sentir, hace falta paz, amor, empatía...


Qué si soy un rebelde, no me pongo etiquetas, solo me defino con mi nombre. Es mi manera de ser, de vivir, y me gusta. Si te acercas lo suficiente puede que descubras mi interior, no es tan simple como te imaginas.





Adiós

He echado de menos esos días raros y alocados que viví contigo. Me dijiste que era un amigo, un gran amigo, una persona especial y distinta que se había colado en tu vida, que a mi lado sentías y vivías cosas hermosas, que a pesar de querer negarlo te llegó a embargar la ilusión. Lo vi en tus ojos, en tus labios y en el estremecer de tu cuerpo.


Pero después volvimos a este mundo real tan distinto de las historias de amor que se cuentan en las películas. Encontraste una excusa para engañarte, para justificarte, para poner fin. Sembraste distancia entre los dos, la cual ha germinado y crecido más de lo que te imaginas. Lo nuestro era una locura, y yo sólo fui una manera de aparcar tu soledad, de enterrar tu melancolía y tus auto engaños.


Aunque caerás en el olvido me quedo con la grata sensación y convencimiento de que puedo, y de que estoy preparado para ilusionarme, que quiero hacerlo. Volver a sentir que estoy vivo, que creo en el amor verdadero y no en la cabezonería y falsedad con la que tu ensucias la grandeza que se encierra en esa palabra de cuatro letras. Siento que tengo mucho en mi interior, y que puede llegar ese día que cambiará todos.